martes, 21 de julio de 2015




 
LOS ESTUDIANTES APRENDERÁN MEJOR
LO QUE ELLOS QUIEREN Y NECESITAN CONOCER.

 
Todos lo sabemos porque hemos escuchado o sido testigos de la misma historia. Una persona motivada por la necesidad de conocer, entender o aplicar algo, tendrá un mejor desempeño en el aula que uno que solo fue enviado por el jefe para cumplir con una cuota o un requisito.
 
Cuando los empleados de una empresa asisten al aula a las sesiones de capacitación de los nuevos modelos de gestión de procesos de la empresa presentan diversas actitudes. Hay desde los que no están de acuerdo en nada porque lo nuevo los saca de su zona de confort, hasta los que alaban todo aún sin comprenderlo simplemente porque es lo que “los jefes dicen que debemos hacer”. De todos ellos, en mi opinión, el mejor empleado es el que entiende que “el mundo ya giró” y sabe que necesita conocer, entender y aplicar los nuevos procesos para identificar oportunidades que le permitan materializar sus proyectos en la empresa y los personales. Si alguien no quiere aprender, ¿cómo le haces?
 
Se dice que la filosofía empresarial de BIMBO es una de las más exitosas por su simplicidad, aquí la presento tal como la escuche: “si un empleado no sabe, entonces le enseñas; si no entiende, entonces le explicas; pero si el empleado no quiere, entonces lo liquidas”.
 
De acuerdo con mi experiencia, el mejor estudiante es que está consciente de lo que necesita conocer, entender y aplicar, y se pone a trabajar para conseguirlo.

Es mejor convencer, que amenazar con despedir. Tú ¿qué opinas?


EN EL APRENDIZAJE:
¿ERES TRADICIONAL O DE NUEVO ENFOQUE?

Este no es un asunto solo de los profesionales de la educación, también nos compete a los que somos padres o queremos legar o adquirir conocimiento a través del aula de capacitación.

 Recientemente he tenido que documentarme acerca de los diferentes enfoques del aprendizaje y la experiencia ha sido muy reveladora, debido a que no soy un profesional de la educación. Sin los elementos que brinda la educación formal en un tema, los que hoy día somos padres y vivimos en la era de la sociedad del conocimiento, enfrentamos día a día la necesidad de formar (educar, conducir, guiar) a nuestros hijos, quienes son personas que aprenden con herramientas basadas en tecnologías de información y comunicaciones sustancialmente diferentes a las que utilizamos nosotros para nuestros primeros aprendizajes.

Quizá el primer paso para nosotros que somos padres educadores, sea cobrar conciencia de esta realidad, para después entender nuestro nuevo rol. La pregunta entonces sería, ¿qué rol hoy día asumimos como padres para llevar a cabo la tarea educativa?, somos los educadores y los alumnos del modelo tradicional que son pasivos y solo reciben el conocimiento que alguien les imparte, o bien, somos una especie de guías competentes que orientamos la búsqueda de nuevos aprendizajes y exploradores insaciables en búsqueda del conocimiento.

Con las lecturas recientes aprendí que hoy día los profesionales en el tema hablan de que el rol de las personas consideradas nuevos alumnos ya sean grandes o pequeñas, estudiantes formales o informales, en el aula o fuera de ella, que necesitamos -queremos, buscamos- conocimiento y cómo aplicarlo, es el rol de un explorador. Éstas personas que se ven a sí mismas como exploradores, requieren ser “tuteladas” por facilitadores que desempeñen el rol de Guías competentes en su área de conocimiento. El apoyo que un profesional de un área específica pueda proporcionar a estos exploradores inquietos en su camino al descubrimiento, el conocimiento o la mejora continua es irremplazable.

Así que entonces: ¿cómo te visualizas: tradicional o de nuevo enfoque?

Para saber más del tema, consulta la siguiente referencia:
Centroceap (2008). Sólo se aprende haciendo. Entrevista a Roger Schank, investigador sobre el tema de la Inteligencia Artificial, y la Teoría del Aprendizaje Cognitivo en la Educación. Video de youtube: http://youtu.be/AEh1157mok8

UN NUDO EN LA SÁBANA
Fuente: sunnyblondie.tumblr.com/

En la reunión de padres de familia de una escuela, la directora resaltaba el apoyo que los padres deben darle a los hijos. Ella entendía que aunque la mayoría de los padres de la comunidad eran trabajadores, debían encontrar un poco de tiempo para dedicar y pasar con los niños.
Sin embargo, la directora se sorprendió cuando uno de los padres se levantó y explicó que él no tenía tiempo de hablar con su hijo durante la semana. Cuando salía para trabajar era muy temprano y su hijo todavía estaba durmiendo, y cuando regresaba del trabajo era muy tarde y el niño ya estaba acostado.
 
Explicó, además, que tenía que trabajar de esa forma para proveer el sustento de la familia. Dijo también que el no tener tiempo para su hijo lo angustiaba mucho e intentaba reemplazar esa falta dándole un beso todas las noches cuando llegaba a su casa y para que su hijo supiera que él le había ido a ver mientras dormía, hacía un nudo en la punta de la sábana.
 
“Cuando mi hijo despierta y ve el nudo, sabe que su papá ha estado allí y lo ha besado. El nudo es el medio de comunicación entre nosotros.”

La directora se emocionó con aquella singular historia y se sorprendió aún más cuando comprobó que el hijo de aquel hombre era uno de los mejores alumnos de la escuela. Este hecho nos hace reflexionar sobre las muchas formas en que las personas pueden hacerse presentes y comunicarse con otros.

Aquél padre encontró su forma, una simple pero eficiente. Y lo más importante es que su hijo percibía, a través del nudo, todo el afecto de su papá. Algunas veces nos preocupamos tanto con la forma de decir las cosas que olvidamos lo principal que es la comunicación a través del sentimiento. Simples detalles como un beso y un nudo en la punta de una sábana, significaban para aquél hijo, muchísimo más que un montón de regalos o disculpas vacías.
 Es válido que nos preocupemos por las personas, pero lo más importante es que ellas sepan y puedan sentir nuestra preocupación y cariño por ellas. Para que exista la comunicación, es necesario que las personas “escuchen” el lenguaje de nuestro corazón, ya que los sentimientos siempre hablan más alto que las palabras. Es por ese motivo que un beso, revestido del más puro afecto, cura el dolor de cabeza, el golpe de la rodilla o el miedo a la oscuridad.
 Las personas tal vez no entiendan el significado de muchas palabras, pero saben distinguir un gesto de afecto y amor, aunque ese gesto sea solamente un nudo en la sábana. Un nudo cargado de afecto, ternura y amor.

“Vive de tal manera que cuando tus hijos piensen en justicia, cariño, amor e integridad, piensen en ti”
 
Reflexión.
Ésta historia la vi publicada en alguna página y me gustó. Pienso que nuestros padres hicieron lo mejor que pudieron para educarnos con los elementos que tenían a su alcance, y tuvieron más o menos buenos resultados con nosotros. Hoy día, los que somos padres en ésta época de la sociedad de la información y/o del conocimiento, no tenemos excusa para buscar las herramientas y/o los contenidos o los productos que nos permitan educar y obtener lo mejor de cada uno de los seres que nos han sido confiados y crear experiencias significativas con ellos. Así sea esto un nudo en la sábana. ¿Tú qué piensas?



MANEJANDO EL ESTRÉS
 
La falta de organización en nuestras tareas, un ambiente laboral pesado, sobre carga de trabajo (por ejemplo tú chamba y la maestría), altas responsabilidades, entre otras, son algunas de las causas que favorecen la aparición en tú vida del llamado estrés.
 
La tensión que desarrolla tu organismo como respuesta natural a éstas y otras situaciones estresantes es difícil de evitar, sin embargo, existen algunas sugerencias de los expertos que nos permiten manejar mejor nuestras situaciones causantes de tensión en el día a día.
 
A continuación se presentan algunas recomendaciones que puedes comenzar a poner en práctica desde este momento:
 
Planea un día antes: Visualiza lo que requieres para el día siguiente: qué ropa vas a usar, qué actividades vas a llevar a cabo, qué insumos requieres para hacerlas, etcétera. De esa manera te encontrarás preparado para el día y tendrás menos imprevistos.
 
Al que madruga Dios lo ayuda: Aun cuando no lo parezca, el hecho de levantarte tarde e ir en contra del reloj para llegar a tiempo a tu trabajo o a la actividad planeada, puede ser un gran causante de estrés.
 
Espacio limpio: Según los expertos, por difícil que resulte creer, inconscientemente la organización e higiene de nuestro espacio influye directamente en nuestra estabilidad mental. El espacio que ocupas, puedes hacerlo tuyo decorándolo con una foto de las personas que amas, con flores o con cosas que tu mente asocie con paz y alegría.
 
Di no a las distracciones: No se trata de que trabajes como una máquina programada sin descanso, pero trata de despejar tu mente durante ciertos lapsos del día. No de perder el tiempo. Hoy en día los teléfonos y redes sociales son tema de discusión importante por la gran atención que nos quita de nuestro entorno, así que evita atender asuntos personales durante las horas de trabajo.
 
Original publicado en IN MUJER, junio 9, 2014. Adaptado libremente por Iván Torres